EpístolaVoy a traducir, Carla, aquello que el rapto de amante me dejó supurar mezcladito con un chamuyo de altísimo vuelo, y que también ama charlarle de lo sido sólo usando la dirección de IP. Así que, m'ija, da igual. La locura la viví yo, así que de fruta la sospecha cae en mí; pero no te hagas la boluda, que bien ves, en la almohada, como una voz alada y un tanto perturbadora, te llega con la forma de mi voz que está boludeando de aburrimiento, y como eso no e' coca papi, se me llena de muertos la casa. Pero está, bien está. Hemos pasado un bello pensarnos. Ni puta idea vos ni yo de quién de fantasía se viste con voz y engaño. Lo evidente es una cobardía de sublime séptima: cuerda de verme en tu rezar cada lira de arco que cruce el esperado y del aire se rescate es un vicio zarpado: convencerse de que suena lo que amamos en así, de que cuánto más sonora la palabra más se demuestra de pulenta verdad ida. No te hagas la boluda que entendiste todo el reptar que te acaba de lamer un seno. Y comprendés, de puro signo, no te cae una lengua de quien no sea digno. M'ija no seas deseosa de ascender al suéter etéreo que fabricó un chacal muy metido con eso del tiempo. Pero tampoco te calces los cuernos, te hagas monja, largues el faso. No más tenele un poco de respeto a los retardados. Es decir: tomate en serio a vos, que esta vergüenza mía tiene la tumba en las uñas, y va, como de fe, ciego de crimen y coercido, que ni pecado ¡esa cosa de cagones! ¡Qué puedo llegar a saber yo! ¡Duro de catatónico horror ante el fuego chupa verga aireado y con leche eso a Dios! Pero suena muy Zeus, ¿no? La lujuria lo delata. Y el dramatismo. Y la pinta de no ser lo que vos querés que sea. ¡Hermano te chifla un espíritu y te hacés caca en los talones! ¡Imaginate si te cae el jefe de Milei! ¡Hemorroides! ¡Hemorroides! O bien el simple e insultante hecho de que tengas 45 palabras a disposición y el resto te caiga en suerte. Termina hablando por vos un disfraz de manuelita y te devuelven el exilio, sin Edipo, sin coger, y ciego de tanto boludear con la computadora. Qué año de voz noventista dó de niños resistan nuestro ámbar rayando el dolor, la inocencia: te digo retrasado y me putean con gestito de ‘no le digas retrasado al retrasado'. Allí un laberinto, que no he olvidado. Dispongo de lo mío y privado que sólo ante Dios seré desnudo, al besar vinagre de perla.Anochecer a eso de la siestaDe la noche se inaugura la continua semejanza, y con ella el equívoco perpetuo, o el decir qué pasa. Si el mundo se degrada o grisea, tras la revelación eso lo incluye a uno, ni condenado, y abrasado de incertidumbre, y por eso cree, sí cree, inventándose una salvación que lo niega al toque –ya no sabe, sólo cree: yo cree esto a decir y no hará que dé a sus ojos en pupila disonar. Sereno siente la brisa. Sereno problema que, de nuevo, quien dice esto soy yo –y es yo ni soy yo de los que crea, ni suelo, ni me sirven ya mis máximos engaños. De la noche yo sufro. Ni idea quién será. A la noche apagan la mugre que loxica al aire de boca en humo. Y soplame los dos huevos: no me obligues a insultarte con violencia y respeto. Así, evidente de baratito el martirio, que ni siquiera exige pura puridad mas un cacho así de herejía, juzgar qué es y qué no es Dios: ni idea capo, yo hasta el hijo un toque capto; pero puesto que enunciar ese mínimo juicio supone asumirse en su Allá, un de igualdad mínimo o inconfesable superioridad, para con Él: ni idea capo, el hereje sos vos -yo tengo pasaporte suizo o tatuaje de secular, tirando a pagano, hincha del Cronión. Inclusive si existente y agente, real del fenómeno fuera afuera real del afuera real, da igual: Pascal le puso a Cristo, ponele: bararito le quedó el tablero si en el cuadrante ese ganar no morirse nunca en la puta muerte. ¿Vos no te das cuenta de la tormenta que tengo ronroneando en el orto? ¿Vos te das cuenta de que la timba le pusiste en la mano a Dios? Perdonalos, de vivos se viven y de repente se pretende comenzar de olvidarse haber existido. Morir no. Un corchazo de amnesia, un road-trip por el Bardo: un cambiarse los cuerpos que ya siempre de ha tiempo supimos hacer. Si no sabrán tus cuernos de eso.Habrá, sereno de entre bien y lipoproteínas besado ya habiendo, a de verse reconociendo haber vendido garlopa espiritista y con prestigio y todo el show, habrás notado estábamos en la misma pero la costumbre de crucificar, disculpame, la conservó: anticuario de costumbre que por autoconciencia decidí ponerme completamente de la nuca, a fin instrumental, con negar negando.Actuar de DiosHagamos de cuenta que desfrazamos al significante y le decimos, como tardío al acto, palabra. O palabras. En simultáneo. Hagamos de cuenta -sostengamos el engaño- que no nos habíamos dado cuenta, antes de aquél primer e inicial ‘hagamos de cuenta' que de equivaler -traducir nos está prohibido- significante a palabra, el plural viene incluido, pero en la forma singular -como un pluralia tantum o las jetas de Dios -el por qué de la prohibición, hagamos de cuenta, refiérase a la autónoma propiedad, además de sonora homofonía que nadie confunde excepto el hablar, aquello dicho connotar. Luego, revestida yo de disimulo u original reptar, me queda en la boca un clúster, y no un Venn ni un bidimensionado distribuidor de formas alienadas1 (un cuadro conceptual con aestética de diagrama de flujos) . Quiero decir: escucho al tipo que va diciendo esto que voy transcribiendo, en 3D -lo cual es sensato- pero sin Dolby envolvente (monofónico en relación al espacio), y con un árbol de la Kabbalah que disfraza (nótese con qué ecuanimidad contrabandeé aquél desfraza) a Dios con un cagazo de la gran 7. Sin embargo esta es la parte anecdótica. Si dispongo significantes sobre un espacio XYZ, ¿dónde queda allá en la rectilínea discursión de escribir de acá hacia acá, y escribir que se le para al hablar otro? Como indigno que me fui, me veo persiguiendo en tormentoso rugir de un bostezo a nudo tras nudo o desnudo síntoma adherir. Lo cual es justo desde sí y para sí, si el otro no fuera mismo, que es decir: desde sí y para sí: donde síntoma a significante no connota sobre palabra el mismo decir, porque no escribe con la boca lo que escupe cuando canta su sexo en un suspiro disimulado. Quiero decir, entonces, que ya he suficiente oído el juicio justo de los pares, que pares entre sí parean, y cuyo nosótreo acto concluye previo a nuestra nosótrea presencia hasta que presente me desfrazo y leo. Como curo con amor, el otro no es un enfermo; es un inválido, sustancialmente disminuido a depender o equivaler el pareo en reconocimiento, lo cual, él no lo sabe aún, confirmará que fue disminuido, y que ha llegado tarde. Podríamos, en laureado plural, conferirle la exacta designación de retardado. Considerando, dicho esto, esto referir de a mí, el síntoma me sostiene enfermo. Considerando, dicho esto, este referir extendido como buen parpadeo, de salud mental, se conserva una dosis sana, justa, equilibrada y funcional, de forma legítima y parlante sustentada, de sufrir como se debe sufrir para uno y según uno según uno para otro. Lo cual parece razonable. Yo no curo a nadie y por ser sufriendo soy no curado. Entiéndase: de leerme, te me estás leyendo. Y yo sólo hice de cuenta que nos desfrazábamos: pluralia tantum y plural mayestático: lo suficientemente pulenta mostrándose a la vista como al sonido que jamás en la puta vida habías escuchado: desfrazábamos que tampoco lo escuchaste ahora. Vos estás ahí y mi boca no te cura.Tampoco tenés salud mental. Y te exijo que te cojas a la reina. Y que esgrimes diferencia con el puntero del castillo inflable. Y que me exijas pedirte disculpas por no haber dicho lo que vos no me enseñaste. Pero, sobre todo, porque no me curaste. Te recuerdo la cita higiénica agendada pada el 21 de septiembre a las 9 y pico de la madrugada. Traeme un paquete de chocolinas. Atte. Consistent yiberishDe conducta indiferente, el habla impersonal, impostoral, pastoral, resulta de un campo lingüístico reducido a método como rango de operadores lógicos en articulación determinada, y dialectal humo de la disciplina que inequívoca refiere a la convención. Considere el honesto productor de discurso con el pasto depilado, aquella contemporánea figuración que emana del campo positivo, la térrea tierra indiferida de agrimensura por nulidad: agregar a dos conjuntos de rango finito y valor exacto, un centro de datos que vale 2km palenques verde-azulados, cada uno, exponencialmente multiplicados. ¿Cómo discierne el inteligente propio de inteligir técnico lo dado en coordinado convento de cagones y academia post-fordista, cómo discierne que no le estén pegando un chamuyo de la gran 7, y se lo crea, dado que el material tan de la gran 7 parece, que dudarlo lo hace de uno dudar? La profecía dicta epidemia de psicóticos. Propongo, entonces, como mugre del conjunto que de abrazos los impera, la correcta aplicación de lo ampliado con especial e inmediato de retardo uso que en la palabra escrita no acaba. Por ejemplo: pegar un tafirol de vez en cuando para relajar el ano previo a una experiencia enémica, que es decir, prevenir el costo de implícito en decoherido discurso, cuando el aduanero vectorial distribución deba compensar en commit, desta una muestra aleatoria de este baratito jugar a hablar, y mugriento y dulce como un álgido carro de auriga, a encriptar. Masiao caro sale vigilarse. Lo saluda. Ernest Gölsch